Las redes sociales muestran versiones idealizadas de la vida de millones de personas. Hoy hablaremos de diversos estudios científicos que nos advierten sobre como estas “vidas perfectas” puede aumentar la ansiedad, la comparación social y la insatisfacción personal, en las personas. Por esta razón hoy quiero hablar sobre la ansiedad digital y como a veces al estar tan expuestos podemos sentir que no estamos haciendo lo suficiente.
Este blog fue inspirado en mi experiencia personal y en una entrevista de Elon Musk donde describia a la perfección lo que en algún momento sentí ¿porque? Por que hay una escena que se repite todos los días. Uno se levanta, revisa el celular y empieza a deslizar el dedo por la pantalla. Fotos de viajes, cuerpos perfectos, emprendimientos exitosos, relaciones aparentemente felices y personas que parecen tener su vida completamente resuelta.
Mientras tanto, uno sigue en la rutina normal: trabajo, proyectos, responsabilidades, metas a corto y largo plazo. Nada extraordinario, pero tampoco nada malo.
Sin embargo, después de unos minutos en redes sociales aparece una sensación difícil de ignorar: la idea de que uno va más lento que los demás.
Y ahí empieza el problema para muchos y me lleva a la siguinete pregunta ¿Cómo funcionan realmente las redes sociales? y si somos puristas son una vitrina y pues ¿quien tiene una vitrina fea? Por esta razón cada persona muestra lo mejor de su vida, podriamos decir que es una versión curada: la vida perfecta, el ascenso en el trabajo, un restaurante bonito, el entrenamiento en el gimnasio, el momento romántico de pareja, el carro nuevo y es así como solo vemos vidas perfectas y lo que casi nunca aparece es todo lo que hay detrás, el estrés, discusiones, errores, días difíciles las dudas y mucho menos las inseguridades.
Entonces esto nos lleva a que estamos acostumbrados a ver el resultado final de la vida de otros y comparamos eso con nuestro detrás de cámaras. Este fenómeno tiene nombre en psicología llamado comparación social, La teoría fue propuesta por el psicólogo social Leon Festinger, quien explicó que los seres humanos evaluamos nuestro propio progreso comparándonos con otros. ¿Pero que hay de malo en eso y que tienen que ver las redes sociales con esta comparación? la respuesta es simple las redes sociales amplifican ese mecanismo a una escala nunca antes vista.
Cuando mirar demasiado empieza a afectar cómo nos sentimos
La ciencia lleva varios años intentando entender cómo influyen las redes sociales en la salud mental.
Un estudio publicado en PLOS ONE por el psicólogo Ethan Kross encontró que el uso frecuente de Facebook estaba asociado con una disminución del bienestar subjetivo en jóvenes adultos.
Es decir, entre más tiempo pasaban revisando la plataforma, peor se sentían con el paso de los días.
Otra investigación dirigida por Philippe Verduyn encontró algo aún más interesante debido a que no todos los tipos de uso son iguales y los divido en 2 Uso activo: Publicar, conversar, interactuar y por otra parte el Uso pasivo: simplemente mirar el feed. El segundo, el famoso scroll infinito, fue el que mostró mayor impacto negativo en el estado de ánimo.
En otras palabras, el problema no siempre es la red social en sí.
Es cómo la usamos, pero definitivamente no dejamos de sentir presión.
Una revisión científica publicada en 2020 analizó decenas de estudios sobre redes sociales y salud mental en adolescentes donde se obtuvieron resultados claros demostrando una asociación consistente entre uso intensivo de redes sociales y mayores niveles de ansiedad, depresión y estrés psicológico.
El informe Royal Society for Public Health incluso clasificó a Instagram como una de las plataformas con mayor impacto negativo en la percepción del cuerpo, el sueño y la autoestima entre jóvenes.
Aprovecho y les dejo este video en el que hablan de una realidad a la que nos estamos enfrentando «como cuesta tener realciones de verdad y estamos teniendo indices de intimidad minimos históricos«
Esto no significa que las redes sociales sean realmente malas, pero sí sugiere que la exposición constante a vidas idealizadas puede alterar la forma en que las personas evalúan su propia vida.
Y entonces nos lleva a una discusión más incómoda ¿Realmente las redes sociales fueron diseñadas únicamente para conectar personas? Pues en inicio si, pero podemos evidenciar que también fueron diseñadas para capturar nuestra atención la mayor parte del tiempo posible.
El exespecialista en ética tecnológica Tristan Harris, quien trabajó en Google, ha explicado en varias conferencias cómo muchas plataformas aplican principios de psicología conductual para mantenernos dentro de la aplicación, mencionando que los mécanismos más utilizados están:
Notificaciones constantes
Likes como recompensa social
Contenido recomendado por algoritmos
Scroll infinito
Siendo el principal objetivo maximizar el tiempo de uso. A veces sentimos que vivimos en una batalla de no pasar tanto tiempo en pantalla, pero parece que es imposible, ponemos alerta, restricciones, pero al final todo parece indicar que sino tienes redes sociales podrias incluso estar desactualizado.
Incluso figuras del mundo tecnológico como Elon Musk han advertido públicamente sobre cómo algunos algoritmos de recomendación pueden funcionar como sistemas diseñados para estimular ciclos de dopamina similares a los de otros hábitos adictivos.
El documental The Social Dilemma de netflix explora justamente este punto cómo el modelo de negocio de muchas plataformas depende de mantenernos conectados el mayor tiempo posible.
En este video el exdiseñador de ética de google Tristan Harris, explica como las empresas compiten por atención “Un pequeño grupo de personas en unas pocas empresas tecnológicas puede dirigir la atención de miles de millones de personas.”
En una conferencia en stanford el exvicepredidente se facebook Chamath Palihapitiya dijo algo «Los bucles de retroalimentación impulsados por dopamina que creamos están destruyendo cómo funciona la sociedad» y explica que los likes, corazones y notificaciones funcionan como recompensas psicologicas que mantienen a las personas regresando constantemente a la plataforma.
El problema no es la tecnología
A pesar de todo esto, culpar únicamente a las redes sociales sería demasiado simple porque seamos honestos las redes también han permitido cosas positivas como comunidades de apoyo, acceso a información, oportunidades laborales, visibilidad para proyectos personales, incluso se han convertido en un motor de ventas muy relevante. Pero la clave está en la relación que desarrollamos con ellas.
En mi caso, he notado algo curioso cuando paso demasiado tiempo consumiendo contenido de productividad, éxito o emprendimiento en redes, aparece una sensación de urgencia constante. Me hace sentir como si todos estuvieran logrando más cosas más rápido. Pero cuando analizo la vida real de las personas que admiro, la historia suele ser diferente: años de trabajo silencioso, errores, fracasos y procesos largos. y estas son las cosas que no caben en un reel de 15 segundos. y es por esto que las redes sociales son buenas incluso pueden ser nuestras aliadas pero no debemos olvidarnos que la vida real es más lenta (y eso está bien).
La vida real es más lenta (y eso está bien)
Si nos ponemos a pensar las redes sociales funcionan en ciclos de segundos y la vida real funciona en ciclos de años. Ahi comenzamos a nivelar la espectativa.
Un proyecto importante puede tardar meses o incluso años, Construir una carrera profesional toma décadas y desarrollar estabilidad emocional o financiera requiere paciencia (Normalmente tenemos esto presente) sin embargo el problema aparece cuando comparamos nuestro proceso completo con los momentos más exitosos de los demás (O lo que parecen ser los momento más exitosos de los demás) Como decia mi abuelo no todo lo que brilla es oro y si lo miramos bien es una comparación injusta desde el incio, porque cada quien va a su ritmo y librando las batallas que se ponen en el camino.
Para terminar…
Si bien las redes sociales tienen impactos en nuestra salud mental negativos, tambien tienen sus bondades y es por esta razón que tal vez la solución no sea abandonar las redes sociales, pero sí aprender a usarlas con más conciencia y tener presente que las redes sociales son simplemente una vitrina y si hay algo que juega con nuestras emociones de manera negativa pues podemos ajustar el algoritmo para que la pantalla no afecte nuestra vida real.
Porque al final, la pregunta más importante no es cuántos likes tiene una publicación, sino si la vida que estamos construyendo fuera de la pantalla realmente nos hace sentir bien y esa es una métrica que ningún algoritmo puede medir.
Aquí les dejo algunos de los estudios mencionados y la entrevista de Elon en vivatech
El psicólogo Leon Festinger explicó que los seres humanos evalúan su vida comparándose con los demás, un fenómeno conocido como comparación social. A theory of social comparison processes. Human Relations.
Un estudio publicado en PLOS ONE encontró que el uso frecuente de Facebook estaba asociado con una disminución del bienestar subjetivo en jóvenes adultos. Facebook Use Predicts Declines in Subjective Well-Being in Young Adults.
La investigación del psicólogo Philippe Verduyn encontró que el uso pasivo de redes sociales (solo mirar contenido) está relacionado con mayores niveles de comparación social y peor estado de ánimo. Passive Facebook usage undermines affective well-being.
El informe de la Royal Society for Public Health señaló que Instagram se encuentra entre las plataformas con mayor impacto negativo en la autoestima y la percepción corporal en jóvenes. RSPH (2017). Status of Mind: Social media and young people’s mental health.
